Después de la cirugía

Usted puede quedarse en la habitación del bebé después de la operación y ayudar a cuidarlo. Le enseñaremos cómo atenderlo cuando esté en su hogar.

A continuación le ofrecemos algunos consejos que le servirán para prepararse a cuidarlo no bien se haya practicado la cirugía.

En el hospital:

  • El niño puede tener algunas sondas y cables conectados. Estos pueden incluir:
    • Un oxímetro de pulso. Se trata de un monitor que mide el oxígeno presente en la sangre del niño. Un cable blando, de plástico, conecta el monitor con el dedo del pequeño, mediante un vendaje. El cable no lo dañará, ni producirá descargas eléctricas.
    • Una sonda I.V. (intravenosa). Se trata de un tubo plástico blando, que va a las venas del niño. Nos permite administrarle alimentos, líquidos y medicamentos que no pueden tomarse por boca.
  • El niño puede sentir ciertas molestias en la zona de la fisura, después de la cirugía. Podemos darle calmantes por la I.V. o por boca. Para prevenir caídas, no olvide mantener las barandas de la cama levantadas y observarlo con mucha atención si trata de ponerse de pie y caminar. Los calmantes pueden hacerlo perder el equilibrio. (El equipo de seguridad para los pacientes ha descubierto que las caídas posteriores a haber tomado la medicación constituyen un problema).
  • También podemos administrar a su hijo otros medicamentos (antibióticos) para ayudarlo a prevenir infecciones.
  • Puede notar que hay pérdidas de sangre en la herida quirúrgica. No se alarme; esto es normal durante un día, aproximadamente.
  • Su hijo puede estar más molesto que de costumbre después de la operación. Esto es bastante normal también durante tres a cinco días.
  • Tal vez le coloquen inmovilizadores en los brazos (mangas de restricción), con lo cual se evitará que se toque la boca. De ser así, estas restricciones deben aflojarse algunas veces por día, para ver que no haya problemas en la piel. Afloje sólo una por vez y no deje que el niño aproxime la mano a la boca. Los inmovilizadores para los brazos pueden entorpecerlo, de modo que si el niño camina, tenga cuidado de que no se caiga. Asegúrese de que tenga los cordones de los zapatos bien atados y que las botamangas de los pantalones estén dobladas hacia arriba.
  • Podrá comenzar con la alimentación oral poco después de la cirugía. También tendrá que usar un método especial durante algunos días. De ser así, le enseñaremos cómo alimentar al niño con una jeringa o biberón especial.

Cuando vuelva a casa:

  • Su hijo volverá al consultorio del médico al cabo de una semana, aproximadamente, para un control. Los puntos de sutura que no se disuelven, se quitarán en esa visita. (La mayoría de los puntos de sutura para reparaciones de fisuras se disuelven en un lapso de tres a seis semanas). En esta oportunidad, es probable que le enseñen lo que puede hacer para reducir la cicatriz del labio.
  • La siguiente visita del niño será de cuatro a seis semanas después, para asegurarse de que todo esté cicatrizando bien. Si le han hecho una reparación de paladar hendido, el médico se fijará si se han formado otras aberturas en el nuevo paladar. De ser así, tendrán que repararlas en una fecha posterior.
  • En un principio, aproximadamente cada seis meses, el equipo craneofacial revisará a su hijo. Observarán el crecimiento facial del niño, su audición, habla y desarrollo mental y motor, y proveerán el tratamiento necesario. Con el tiempo, sus visitas a la clínica se irán espaciando.