Consejos para alimentar a su hijo

Colóquelo en una buena posición para comer

  • Manténgalo erguido, en un ángulo de entre 45 y 90 grados. Esto evitará que la leche le salga por la nariz.
  • Trate de mantenerlo con el mentón pegado al pecho. Esto mejora la succión y reduce la cantidad de aire que traga.

Apunte el pezón al lado opuesto de la fisura

  • De ser posible, ubique el pezón apartado del lado de la boca donde está la fisura. Así el bebé se atragantará menos.
  • No coloque el pezón dentro de la fisura. Deje que él lo busque con la lengua y empiece el movimiento de succión.

Esté preparado para la regurgitación nasal

  • La regurgitación nasal se produce cuando la comida le sale por la nariz durante una comida. Cuando esto suceda, no entre en pánico. Haga una pausa para que el niño estornude o tosa, límpiele la nariz y siga con la comida.
  • Si esto sucede a menudo, trate de tener al bebé más erguido durante las comidas.
  • Mantenga la zona de la boca y de la nariz bien limpia. Use una pera según las necesidades. Si hubiera costras alrededor de la nariz o el labio, límpielas con suavidad, con agua estéril y un hisopo de algodón.
  • Informe al terapeuta si esto continúa. Tal vez encuentre un biberón mejor para superar el inconveniente.

Consulte sobre los biberones y tetinas especiales

  • Un biberón o tetina especialmente diseñados para niños con fisuras pueden facilitar la tarea de alimentarlo en gran medida, tanto para usted como para él.
  • Consulte con la enfermera, terapeuta ocupacional, nutricionista, asesor en lactancia o patólogo del habla del equipo craneofacial de su hijo acerca de estos productos.

Fíjese un esquema de alimentación y respételo

  • Establezca un horario para las comidas del niño. Durante las dos primeras semanas de vida, el recién nacido puede alimentarse cada dos o tres horas. Saltear comidas implica que el bebé no esté obteniendo el volumen suficiente de alimento.
  • Limite las sesiones de alimentación a 20 a 30 minutos. Los bebés con fisuras a menudo se esfuerzan mucho durante las comidas y se cansan fácilmente. Si se los alimenta durante más tiempo, pueden quemar más calorías de las que consumen con el biberón o el pecho.
  • Solicite ayuda al equipo craneofacial de su hijo para preparar un esquema de alimentación.

Hágalo eructar con frecuencia

  • Hágalo eructar cada 15 minutos, tanto durante como después de las comidas.
  • Los bebés con fisuras chupan mucho aire al tragar. Esto provoca una acumulación dolorosa de gases si no se los hace eructar con frecuencia.

Mantenga el bebé erguido después de las comidas

  • Espere 30 minutos después de alimentarlo antes de acostarlo. Esto puede reducir las posibilidades de que vomite la leche.
  • Use una silla para bebés, un porta-bebés, un columpio saltador o un asiento para autos para mantenerlo erguido.

Siga estos consejos y observe de cerca al bebé, para detectar la aparición de cualquier inconveniente:

  • Para asegurarse de que el bebé está engordando con la debida rapidez, registre su peso semanalmente, durante cuatro a seis semanas. Debe aumentar alrededor de una onza [28 g] por día después de las 2 semanas de edad.
  • Hágalo controlar periódicamente con su médico de atención primaria; comparta los registros de su hijo con su equipo craneofacial.

Solicite ayuda al equipo craneofacial ante cualquier problema de alimentación que surja. Tenemos una Clínica de Alimentación para Bebés, Lactancia y Craneofacial especializada, que puede ayudarlo con los problemas de alimentación.