La audición y los oídos

Los bebés y los niños pequeños tienen más infecciones en los oídos que los adultos, porque sus oídos son diferentes. Las trompas de Eustaquio de los bebés son más cortas y rectas, de modo que el líquido no drena con la misma facilidad. Cuando se acumula líquido en el oído medio, puede causar una infección o una pérdida auditiva.

Un paladar hendido puede afectar la estructura de la garganta superior y las trompas de Eustaquio. Por lo tanto, los niños con fisuras palatinas tienen mayor riesgo de contraer infecciones en los oídos y de sufrir otra clase de problemas en el oído medio que la mayoría de los niños.

Hasta la pérdida auditiva más leve puede causar grandes problemas en los niños pequeños, dado que recién están aprendiendo las habilidades del habla y del lenguaje. Como los niños con fisuras tienen un riesgo mayor, habrá que observar su audición muy de cerca para detectar cualquier tipo de problemas. Algunos médicos prefieren insertar unos tubos en los oídos de los niños con fisuras para evitar problemas antes de que se presenten.

A medida que el niño con una fisura crece, los problemas en los oídos tienden a espaciarse y a ser menos severos.

Estudios

Hay una serie de estudios que nos ayudan a prevenir, localizar y tratar los problemas de oídos de su hijo. El audiólogo de su equipo craneofacial en el Children’s hablará con usted acerca de ellos. También puede indicarle cómo preparar a su hijo para los distintos estudios.

A continuación mencionamos las más comunes:

  • Timpanometría: mide la presión en el oído medio y de qué modo el tímpano reacciona a los cambios de presión. También puede hallar perforaciones en el tímpano y mostrar si las trompas están funcionando debidamente. Esta prueba se puede llevar a cabo en recién nacidos, pero da mejores resultados cuando el niño tiene al menos 7 meses de edad. No duele.
  • Emisiones otoacústicas (OAE, Otoacoustic Emissions): registra de qué manera el oído interno responde al sonido. Se reproduce una serie de tonos por una punta pequeña que se coloca en el oído. El oído interno responde emitiendo tonos propios. El estudio sólo lleva unos pocos minutos y su hijo debe permanecer muy quieto. No duele.
  • Respuesta de potenciales evocados del tronco cerebral (ABR, Auditory Brainstem Response): mide la respuesta del tronco cerebral (la base del cerebro) al sonido. En un estudio de ABR, se colocan unos electrodos en la frente del niño y detrás de las orejas.
    • Los electrodos son almohadillas blancas que se conectan al aparato de ABR mediante unos cables cubiertos. No duele ni producen descargas eléctricas para su hijo.
    • Se hace una señal del tipo chasquido a través de los auriculares y una computadora registra la respuesta del tronco cerebral. Mide el nivel de audición de cada oído.
    • El estudio lleva aproximadamente una hora y su hijo debe quedarse muy quieto en todo momento. A la mayoría se les da un medicamento que los ayuda a dormir durante el estudio.
  • Estudios conductuales: mide la audición según el modo en que un niño responde al sonido. Puede realizarse en niños tan pequeños como de 6 a 7 meses de edad. Hay muchas pruebas conductuales. El estudio al que se someterá su hijo depende fundamentalmente de su edad:
    • El niño puede sentarse sobre su falda mientras se reproducen los sonidos por los altoparlantes. Cuando se vuelve en dirección al sonido, se mueve un juguete por encima del altavoz, que hace ruido.
    • Puede participar en un juego para escuchar, donde por ejemplo, tendrá que dejar caer un bloque dentro de un balde al escuchar el sonido.
    • Los niños más grandes pueden ponerse auriculares y levantar la mano al escuchar los sonidos. Un estudio conductual requiere del interés de su hijo. Si está inquieto o distraído, es probable que hagan falta varias sesiones para completarlo.

Después de evaluar la audición de su hijo, el audiólogo le informará los resultados. También le hablará sobre las opciones de tratamiento, que compartirá con su equipo craneofacial del Children’s.

Si tiene alguna duda sobre los oídos, audición o pruebas de audición del niño, no dude en consultar con el audiólogo.