Al igual que todos los bebés, la mayoría de los niños con fisuras nacen listos para alimentarse por boca, pero pueden necesitar atención especial durante las comidas. Debido al tamaño y a la ubicación de la fisura del niño, tal vez no pueda succionar bien y quizás no tenga la fuerza suficiente como para extraer la leche del biberón o del pecho. Por tal motivo, hay tetinas especiales que se pueden usar para ayudar al bebé en este aspecto. Los que toman leche materna pueden negarse a mamar por su incapacidad de obtener leche en abundancia. O quizás, les cueste prenderse al pecho.
Los bebés con fisuras tienden a cansarse rápidamente porque usan más energía tratando de comer. Nuestro personal puede evaluar las habilidades de su hijo para alimentarse y decidir cuál es el método de alimentación más útil de acuerdo a sus necesidades. Las primeras semanas, la alimentación puede ser toda una frustración, pero con la capacitación y el apoyo necesarios, el problema se subsana.
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Las comidas no deben durar más de 30 minutos, independientemente de que se alimente con el pecho o el biberón.
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La alimentación debe ser placentera, tanto para usted como para el bebé. Esto puede ayudarlo a aumentar de peso.
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Tal vez tenga que usar biberones especiales, aunque esté dándole su propia leche.