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Las vacunas de su hijo

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(Your Child's Immunizations)

Sobre las vacunas

Al nacer, los niños están protegidos contra ciertas enfermedades por los anticuerpos que la madre ha transmitido a través de la placenta al recién nacido. Después de nacer, los bebés que se alimentan con la leche de la madre se siguen beneficiando de los anticuerpos de ésta. Pero en ambos caso la protección es temporal.

La vacunación es una manera de crear inmunidad para ciertas enfermedades utilizando pequeñas cantidades de microorganismos atenuados o muertos que causan ciertas enfermedades.

Los microorganismos pueden ser virus, como el virus del sarampión, o bacterias, como los neumococos. Las vacunas estimulan al sistema inmunitario a reaccionar como si hubiera una infección real; el sistema inmunitario repele la "infección" y recuerda al cuerpo que puede defenderse rápidamente si el microorganismo entra en él otra vez.

Algunos padres tienen dudas sobre si deben vacunar a sus hijos o no, porque temen que los niños puedan tener reacciones serias o enfermarse con la enfermedad de la que supuestamente iba a protegerles la vacuna. Como los componentes de la vacuna están debilitados o muertos —y en algunos casos sólo se utilizan partes de los microorganismos—, es improbable que provoquen una enfermedad seria. Algunas vacunas pueden causar reacciones leves, como dolor en el lugar de la inyección o fiebre, pero las reacciones serias son poco frecuentes.

Los riesgos de las vacunas son pocos comparados con los riesgos para la salud que se asocian a las enfermedades que previenen.

La Academia Americana de Pediatría de Estados Unidos (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda administrar las vacunas y el calendario de vacunación que se describen seguidamente. Tenga en cuenta que ciertas variaciones son aceptables y que a menudo las recomendaciones se cambian cuando aparecen nuevas vacunas. Muchas de estas vacunas se administran combinadas, para reducir el número de inyecciones que reciben los niños. Su pediatra determinará cuáles son las mejores vacunas para su hijo y cuándo debe recibirlas.

Vacunas recomendadas:

Hepatitis B

El virus de la hepatitis B (VHB) afecta al hígado. Los que se infectan con este virus pueden ser portadores del virus durante el resto de su vida y a la larga desarrollar problemas como cirrosis (enfermedad del hígado) o cáncer de hígado.

Calendario de vacunación

La vacuna de la hepatitis B normalmente se administra como una serie de tres inyecciones. La primera dosis suele administrarse a los niños poco después del nacimiento. Si la madre de un recién nacido lleva el virus de la hepatitis B en la sangre, el niño necesitará recibir la primera dosis en las 12 horas siguientes al nacimiento, junto con otra inyección (IgHB) para que le proporcione protección inmediata contra el virus. Si no hay signos de la presencia del virus de la hepatitis B en la sangre de la madre de un recién nacido, el bebé recibirá la primera inyección en algún momento antes de salir del hospital. También es posible que esta primera dosis se retrase hasta la visita al pediatra 1 o 2 meses más tarde.

Si la primera dosis se administra al poco de nacer, la segunda se da 1 o 2 meses más tarde y la tercera, entre 6 y 18 meses después. Para los niños que no reciben la vacuna hasta al cabo de 1 o 2 meses de nacer, la segunda dosis se da a los 3 o 4 meses y la tercera, en los 6 y 18 meses. En cualquier caso, la segunda y tercera dosis suelen administrarse junto con otras vacunas que habitualmente se dan a los niños.

Por qué se recomienda la vacuna

La vacuna de la hepatitis B suele crear inmunidad a largo plazo. Los niños que reciben la serie de vacunas contra el VHB deberían estar protegidos frente a la hepatitis B no sólo en la infancia sino también en la edad adulta. Eliminar el riesgo de infección también reduce el riesgo de cirrosis, de enfermedades crónicas del hígado y de cáncer de hígado. Los adultos jóvenes y los adolescentes también deberían vacunarse si no lo hicieron de niños.

Riesgos posibles

Los problemas serios asociados con la vacuna contra el VHB son poco frecuentes. Los problemas que se producen suelen ser poco importantes, como fiebre o enrojecimiento o sensibilidad en el lugar de la inyección.

Cuándo retrasar o evitar una vacuna

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfriado u otra enfermedad leve no deberían impedir que se vacune
  • si su hijo tuvo una reacción alérgica seria (llamada anafilaxis) después de recibir una dosis previa se la vacuna contra el VHB

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

La vacuna puede causar fiebre leve, y dolor y enrojecimiento en la zona de la inyección. Dependiendo de la edad de su hijo, el dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol o ibuprofeno. A los lactantes muy pequeños no se les debe dar ningún medicamento, pero para los lactantes mayores y para al resto de los niños, puede consultar a su pediatra para saber qué dosis pueden tomar

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre el calendario de administración de las vacunas contra la hepatitis B
  • si le preocupa su propia situación como portador del VHB
  • si su hijo presenta efectos adversos entre moderados y serios después de recibir la vacuna contra el VHB

Vacuna antineumocócica (VNC)

La vacuna antineumocócica conjugada (VNC) protege contra infecciones producidas por neumococos. Esta bacteria es un causante importante de infecciones serias, como la neumonía, infecciones de la sangre y la meningitis bacteriana.

Los niños menores de 2 años, los adultos mayores de 65 años y las personas con ciertas enfermedades son los más susceptibles a las infecciones neumoccócicas serias. La bacteria Pneumococcus se contagia por contacto directo entre personas. La vacuna no sólo previene la infección en los niños que la reciben, sino que también ayuda a detener el contagio.

Calendario de vacunación

La VNC se administra en una serie de cuatro inyecciones que se empiezan a dar a los 2 meses de edad y después a los 4 meses, 6 meses y 12 a 15 meses. Los niños que no reciben la primera dosis o que se saltan alguna de las dosis siguientes por escasez de vacunas, deberían vacunarse de todas formas, y su pediatra podrá darle un calendario de vacunación modificado.

Por qué se recomienda la vacuna

La mayoría de las infecciones serias afectan a los niños menores de dos años, y las vacunas los protegen cuando el riesgo de la enfermedad es mayor.

La VNC también se recomienda para los niños de entre 2 y 5 años con riesgo de sufrir infecciones neumocócicas debido a problemas de salud como:

  • anemia de las células falciformes
  • lesión en el bazo o ausencia de bazo
  • VIH/SIDA
  • implantes cocleares
  • una enfermedad que afecte al sistema inmunitario, como la diabetes o el cáncer
  • recibir medicamentos que afecten al sistema inmunitario, como los corticosteroides o la quimioterapia

Si son mayores de 24 meses, estos niños de riesgo elevado pueden recibir la vacuna antineumocócica de polisacáridos (VNP), además de la VNC

La administración de la VNC debe considerarse en todos los otros niños no vacunados de 2 a 5 años, especialmente en los niños menores de 3 años, en los descendientes de nativos de Alaska, indios americanos y afroamericanos, o en los que van a guarderías.

Riesgos posibles

Los niños que reciben la VNP pueden presentar enrojecimiento, dolor o inflamación en el lugar de la inyección. Algunos niños también pueden tener fiebre después de recibir la vacuna.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfriado u otra enfermedad leve no deberían impedir que se vacune
  • si su hijo tuvo una reacción alérgica seria a una dosis previa de la vacuna

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

La vacuna puede provocar fiebre leve y dolor y enrojecimiento en la zona de la inyección. Dependiendo de la edad de su hijo, el dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol o ibuprofeno. Consulte a su médico para ver si puede darle alguno de estos medicamentos y para averiguar la dosis adecuada.

Cuándo llamar al médico

  • si su hijo se salta una dosis de la serie
  • si después de la vacuna presenta una reacción alérgica seria o fiebre alta

DTP

La vacuna contra DTP protege frente a:

  • la difteria: una infección seria de la garganta que puede bloquear las vías respiratorias y provocar dificultades respiratorias graves
  • tétanos: una enfermedad del sistema nervioso que puede producirse a cualquier edad, causada por la contaminación de una herida por una bacteria productora de toxinas
  • pertussis (tos ferina): una enfermedad respiratoria con síntomas de resfriado que deriva en tos intensa (cuando los niños inhalan profundamente después de un ataque de tos fuerte, producen una especie de silbido); en niños menores de 1 año pueden producirse complicaciones serias, y los menores de 6 meses son especialmente vulnerables a la enfermedad. Los adolescentes y los adultos con tos persistente pueden no darse cuenta de que tienen tos ferina, y contagiarla a los lactantes más sensibles.

Calendario de vacunación

Las vacunas contra DTP se administran en series de cinco inyecciones normalmente a la edad de 2 meses, 4 meses, 6 meses, 15 a 18 meses y 4 a 6 años. Después de la serie inicial de vacunas, debe administrarse una vacuna llamada Tdap (vacuna de refuerzo) a los niños de entre 11 y 12 años, o a los adolescentes mayores que no han recibido una vacuna de refuerzo que incluya la vacuna contra la tos ferina. Después, se recomiendan refuerzos TD (tétanos y difteria) cada 10 años.

Por qué se recomienda la vacuna

La vacuna contra DTP ha eliminado prácticamente la difteria y el tétanos de la infancia y ha reducido notablemente los casos de tos ferina.

Riesgos posibles

Es habitual que la vacuna cause efectos secundarios leves: fiebre, ligero mal humor, cansancio, pérdida de apetito y sensibilidad, enrojecimiento e infamación en la zona de la inyección. En ocasiones poco frecuentes, se producen episodios de convulsiones después de la administración de la vacuna contra DTP. La mayoría de los efectos secundarios se deben al componente de la vacuna contra la tos ferina. Las complicaciones serias causadas por la vacuna contra DTP son poco frecuentes. La mayoría de los niños presentan problemas leves o ningún problema.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfriado o una enfermedad leve no deberían impedir la vacunación
  • si su hijo tiene un trastorno convulsivo no controlado o alguna enfermedad neurológica o no parece estar desarrollándose con normalidad, no se le debería administrar el componente de la vacuna para la tos ferina; sólo debería recibir la vacuna contra DT (difteria y tétanos)

Si su hijo experimentó cualquiera de los síntomas siguientes tras la administración de una vacuna contra DTP anteriormente, consulte con su pediatra antes de que su hijo reciba otra inyección de la vacuna:

  • convulsiones en un intervalo de entre 3 y 7 días después de la inyección
  • empeoramiento de las convulsiones
  • una reacción alérgica tras recibir la vacuna, como inflamación de la boca, la garganta o la cara
  • dificultades respiratorias
  • fiebre de 40,5º Celsius (105º Fahrenheit) o más alta durante los 2 primeros días después de a inyección
  • shock o desvanecimiento durante los 2 primeros días después de la inyección
  • llanto persistente y no controlado que dure más de 3 horas durante los 2 primeros días después de la inyección

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

Su hijo puede tener fiebre y dolor o un enrojecimiento e inflamación de la zona de la inyección. Dependiendo de la edad de su hijo, el dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol o ibuprofeno. Consulte a su médico para ver si puede darle alguno de estos medicamentos y para averiguar la dosis adecuada.

Un paño húmedo y caliente o una esterilla eléctrica pueden ayudar a reducir el dolor. Mover o utilizar el miembro donde se puso la inyección a menudo reduce el dolor.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre si la vacuna debe posponerse o evitarse. Los niños que han experimentado anteriormente ciertos problemas con la vacuna contra DTP normalmente pueden recibir sin problemas la vacuna contra DT.
  • si tras la vacunación se producen complicaciones o síntomas graves, como convulsiones, fiebre superior a 40,5º Celsius (105º Fahrenheit), dificultades respiratorias u otros signos de alergia, shock o desvanecimiento, o llanto incontrolado durante más de 3 horas.

Hib

La bacteria Haemophilus influenzae tipo b (Hib) era la principal causa de meningitis en los niños hasta que se desarrolló la vacuna.

Calendario de vacunación

La vacuna contra Hib se administra mediante inyección a las edades de 2 meses, 4 meses y 6 meses (sin embargo, algunas vacunas contra Hib no requieren la dosis de los 6 meses). Entre los 12 y 15 meses se administra una vacuna de refuerzo.

Por qué se recomienda la vacuna

En los niños que reciben las tres dosis de la vacuna se produce una inmunización a largo plazo contra Haemophilus influenzae tipo b. Los que están vacunados están protegidos contra la meningitis por Hib, neumonía, pericarditis (una infección de la membrana que cubre el corazón) e infecciones de la sangre, huesos y articulaciones causadas por bacterias.

Riesgos posibles

Tras la vacunación, se pueden producir problemas leves como enrojecimiento, inflamación y dolor en la zona de la inyección.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

• si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfriado o una enfermedad leve no deberían impedir la vacunación
• si su hijo tuvo una reacción alérgica seria después de una inyección de la vacuna contra Hib, no se le deberían administrar más vacunas contra Hib

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

La vacuna puede provocar enrojecimiento y dolor leve en la zona de la inyección. Dependiendo de la edad de su hijo, el dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol o ibuprofeno. Consulte a su médico para ver si puede darle alguno de estos medicamentos y para averiguar la dosis adecuada.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre si la vacuna debe posponerse o evitarse
  • si tras la inyección de la vacuna contra la Hib se producen reacciones adversas entre moderadas y graves

VPI

La poliomielitis es una infección vírica que puede llegar a producir parálisis permanente.

Calendario de vacunaciones

La vacuna contra la poliomielitis con el virus inactivado (VPI) normalmente se administra a la edad de 2 meses, 4 meses, 6 a 18 meses y 4 a 6 años.

Hasta hace poco, en Estados Unidos se usaba la vacuna oral contra el poliovirus (VPO). El Comité asesor de vacunas de EE.UU. (Advisory Committee on Immunization Practices) recomienda actualmente la VPI inyectable. Este cambio elimina el pequeño riesgo de desarrollar la poliomielitis después de recibir la vacuna oral utilizada en el pasado.

Por qué se recomienda la vacuna

La protección contra la poliomielitis se produce en más de un 95% de los niños vacunados.

Riesgos posibles

Los efectos secundarios incluyen fiebre y enrojecimiento o dolor en el lugar de la inyección.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

  • La VPI no debe administrarse a los niños con alergias importantes a la neomicina, estreptomicina o polimixina B.

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

La VPI puede provocar fiebre baja y dolor y enrojecimiento en la zona de la inyección durante varios días. Dependiendo de la edad de su hijo, el dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol o ibuprofeno. Consulte a su médico para ver si puede darle alguno de estos medicamentos y para averiguar la dosis adecuada.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre si la vacuna debe posponerse o evitarse
  • si tras la vacunación se producen reacciones adversas entre moderadas y graves

Influenza

La influenza o "la gripe" es una infección viral muy contagiosa del tracto respiratorio.

Esquema de inmunización

A partir de la temporada de gripe del 2010-2011, la vacuna contra la influenza estacional lo protegerá de la influenza H1N1, como también contra otros virus de la gripe.

Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) recomiendan la vacuna contra la influenza para toda persona mayor de 6 meses. Cierta gente tiene un riesgo mayor de sufrir complicaciones a causa de la influenza. Ejemplos de estas personas:

  • embarazadas
  • niños menores de 5 años, especialmente los menores de 2 años
  • mayores de 65 años
  • gente de cualquier edad que tenga afecciones crónicas

Los bebés menores de 6 meses son muy pequeños para recibir la vacuna, pero el resto de las personas de alto riesgo deben vacunarse. Los profesionales de salud, la gente a cargo de enfermos y aquellos en contacto con personas de alto riesgo (incluyendo aquellos en contacto con bebés menores de 6 meses de edad) deben recibir la vacuna contra la influenza.

En el pasado, ha existido desabastecimiento de dosis y atrasos. Por lo tanto, hable con su médico acerca de la disponibilidad de vacuna.

Los niños menores de 9 años que se vacunan por primera vez, o que no hayan recibido la vacuna H1N1 durante la temporada de gripe 2009-2010, la recibirán en dos dosis por separado con un mes de diferencia. Una vez que se vacunó, desarrollar inmunidad contra la influenza suele tomar hasta unas 2 semanas.

También existe una vacuna no inyectable que apareció en el mercado en la temporada de gripe del 2003 y que ahora está aprobada para ser administrada a personas sanas entre los 2 y los 49 años de edad. Esta vacuna se administra por vía nasal y contiene virus vivo pero debilitado que no causa influenza. Sin embargo, la vacuna no se recomienda para niños que tengan ciertas afecciones médicas o para las embarazadas. Hable con su médico para saber cuál vacuna es adecuada para su hijo.

Por qué se recomienda la vacuna

La vacuna contra la influenza reduce las posibilidades de contraer la enfermedad en un 80% durante la época de gripe. Si recibe la vacuna antes del comienzo de la temporada de gripe, le dará a su cuerpo la posibilidad de desarrollar inmunidad, o protección, contra el virus.

La vacuna por lo general está disponible entre septiembre y mediados de noviembre. Si bien es posible recibir la vacuna una vez que comenzó la temporada de gripe, lo ideal es recibirla temprano. Sin embargo, aunque sea tarde, es una buena idea protegerse siempre.

Haber recibido la vacuna el año pasado no lo protegerá este año dado que la protección se acaba y los virus cambian continuamente. Es por ello que cada año la vacuna se modifica de manera que incluya las últimas cepas del virus.

Un buen ejemplo de cómo cambia el virus de la influenza (y a veces desarrolla nuevas cepas) es el brote del virus H1N1 en el 2009. Esta cepa del virus no se incluyó en la vacuna del 2009-2010 y por lo tanto se desarrolló una vacuna contra la gripe H1N1 por separado. Desde entonces, la vacuna de la gripe H1N1 se ha incorporado a la vacuna de la influenza estacional.

SPR (sarampión, paperas, rubéola)

La vacuna contra SPR (MMR por su nombre en Ingeles) protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola (también llamada sarampión alemán). La vacuna contra SPR se administra mediante inyección en dos dosis. La primera se da entre los 12 y los 15 meses de edad; la segunda suele darse a la edad de entre 4 y 6 años.

Por qué se recomienda la vacuna

El sarampión, las paperas y la rubéola son infecciones que pueden dar lugar a enfermedades importantes. Más del 95% de los niños que reciben la vacuna contra SPR estarán protegidos frente a estas enfermedades durante toda su vida.

Riesgos posibles

Los problemas serios son poco frecuentes. Los posibles efectos adversos entre leves y moderados incluyen erupciones, fiebre, mejillas inflamadas, convulsiones febriles y dolor articular leve.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfriado o una enfermedad leve no deberían impedir la vacunación
  • si su hijo tiene alergia a los huevos, la gelatina o al antibiótico neomicina que ha requerido tratamiento médico
  • si su hijo ha recibido recientemente gamma globulinas o una transfusión de sangre
  • si su hijo tiene algún problema del sistema inmunitario relacionados con cáncer
  • si su hijo está tomando prednisona, corticosteroides u otros fármacos inmunosupresores
  • si su hijo está recibiendo quimioterapia o radioterapia

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

La erupción sin ningún otro síntoma no precisa ningún tratamiento, y debería resolverse en unos pocos días. El dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol e ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué dosis debe administrarle.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre si la vacuna debe posponerse o evitarse
  • si tras la vacunación se produce algún problema

Varicela

Esta vacuna protege contra la varicela, una enfermedad vírica común en los niños y muy contagiosa.

Calendario de vacunaciones

La vacuna contra la varicela se administra mediante inyección a las edades de 12 y 15 meses, y después, para mayor protección, se da una vacuna de refuerzo entre los 4 y 6 años. Los niños mayores, hasta la edad de 12 años, que no hayan pasado la varicela también pueden vacunarse, y en este caso las dos dosis se administrarán con una distancia de cómo mínimo 3 meses. A partir de los 13, los niños que no hayan pasado la varicela ni se hayan vacunado necesitarán dos dosis de la vacuna administradas con una distancia de cómo mínimo 1 mes.

Por qué se recomienda la vacuna

La vacuna contra la varicela evita que el 95% de los niños vacunados pasen la enfermedad de manera grave. Su efectividad es del 85% para evitar la enfermedad leve. Los niños vacunados que aún así contraen la varicela generalmente pasan una enfermedad leve.

Riesgos posibles

Las reacciones serias son extremadamente infrecuentes. Los posibles efectos leves incluyen sensibilidad y enrojecimiento en el lugar de la inyección, fiebre, cansancio y síntomas parecidos a los de la varicela. Puede producirse erupción en el lugar de la infección o en alguna otra parte del cuerpo durante un periodo de hasta 1 mes después de recibir la inyección. La erupción puede durar varios días, pero desaparecerá por sí sola sin necesidad de tratamiento.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfriado o una enfermedad leve no deberían impedir la vacunación
  • si su hijo ha presentado alergia a la gelatina o al antibiótico neomicina que ha requerido tratamiento médico
  • si su hijo ha recibido recientemente gamma globulinas o una transfusión de sangre
  • si su hijo tiene algún problema del sistema inmunitario relacionados con cáncer; está tomando prednisona, corticosteroides u otros fármacos inmunosupresores; o está recibiendo quimioterapia o radioterapia

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

El dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol e ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué dosis debe administrarle.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre si la vacuna debe posponerse o evitarse
  • si tras la vacunación se produce algún problema

VMC4

La vacuna contra la meningitis protege de la enfermedad meningocócica, una infección bacteriana grave que puede dar lugar a meningitis bacteriana.

Se recomienda administrar la vacuna a los niños a la edad de 11 o 12 años, entre los 13 y los 18 años si no se han vacunado previamente, y a los adolescentes mayores que vayan a entrar en la universidad y a vivir en residencias universitarias.

Por qué se recomienda la vacuna

La meningitis bacteriana, una inflamación de la membrana que protege el cerebro y la médula espinal, es una enfermedad poco común pero muy contagiosa que puede propagarse rápidamente entre los niños que están en recintos cerrados. Puede llegar a ser mortal si no se trata inmediatamente.

Riesgos posibles

Algunos de los efectos secundarios más comunes son inflamación, enrojecimiento y dolor en el lugar de la inyección, junto con dolor de cabeza, fiebre y cansancio.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

  • si su hijo ha presentado reacciones alérgicas a la vacuna contra DTP o al látex
  • si su hijo tiene antecedentes del síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad del sistema nervioso que puede provocar debilidad progresiva
  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfriado o una enfermedad leve no deberían impedir la vacunación

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

Su hijo puede experimentar fiebre, dolor, enrojecimiento e inflamación de la zona donde recibió la inyección. El dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué dosis debe administrarle. Algunos médicos recomiendan administrar una dosis justo antes de la vacunación.

Un paño húmedo y caliente o una esterilla eléctrica pueden ayudar también a reducir el dolor. Además, mover o utilizar el miembro donde se puso la inyección a menudo reduce el dolor.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre si la vacuna debe posponerse o evitarse
  • si tras la vacunación se produce algún problema

Hepatitis A

El virus de la hepatitis A virus (VHA) provoca fiebre, náuseas, vómitos e ictericia, y puede dar lugar a amplias epidemias en las comunidades. Las guarderías son un lugar común donde se generan brotes.

Se recomienda administrar la vacuna en niños de 12-23 meses, y una segunda dosis 6 meses más tarde. También se recomienda administrar la vacuna a los niños mayores y los adultos que tengan un riesgo elevado de contraer la enfermedad, como los que viajan a zonas donde las tasas de infección por VHA son elevadas.

Por qué se recomienda la vacuna

La vacuna contra el VHA puede ayudar a evitar las epidemias en la comunidad y a proteger a los niños. Algunos niños infectados no presentan ningún síntoma y pueden contagiar el virus a otros. Cuanto menores sean los niños vacunados, más se logrará controlar la propagación de la enfermedad en una comunidad.

Riesgos posibles

Los efectos secundarios suelen ser fiebre baja y sensibilidad, inflamación y enrojecimiento en la zona de la inyección.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfriado o una enfermedad leve no deberían impedir la vacunación
  • si su hijo tuvo una reacción alérgica a la primera dosis de la vacuna de la hepatitis A

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

Su hijo puede experimentar fiebre, dolor y enrojecimiento e inflamación de la zona donde recibió la inyección. El dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué dosis debe administrarle.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre si la vacuna debe posponerse o evitarse
  • si tras la vacunación se produce algún problema

Rotavirus

El rotavirus es un virus corriente que provoca diarrea, sobre todo en los lactantes y los niños pequeños. Las guarderías son un lugar común donde se generan brotes.

La vacuna es un líquido que se toma por vía oral, y se recomienda administrarla a las edades de 2, 4 y 6 meses.

Por qué se recomienda la vacuna

El rotavirus puede provocar deshidratación como consecuencia de las fuertes diarreas, lo que puede hacer necesaria la hospitalización de los niños. La vacuna contra el rotavirus puede ayudar a detener la propagación de la enfermedad en la comunidad, además de la protección individual de los niños.

Riesgos posibles

Los efectos secundarios pueden incluir diarreas y vómitos, además de fiebre.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

  • si su hijo está actualmente enfermo, aunque un simple resfriado o una enfermedad leve no deberían impedir la vacunación
  • si su hijo tuvo una reacción alérgica a una dosis anterior de la vacuna
  • si su hijo tiene alguna anomalía en el sistema digestivo o una enfermedad gastrointestinal
  • si su hijo tiene antecedentes de invaginación intestinal, un tipo de bloqueo grave de los intestinos
  • si su hijo ha recibido recientemente gamma globulinas o una transfusión de sangre
  • si su hijo tiene algún problema del sistema inmunitario relacionado con cáncer, leucemia o linfoma; está tomando corticosteroides u otros fármacos inmunosupresores; o está recibiendo quimioterapia o radioterapia

Cuidados que precisa su hijo tras la vacunación

Dependiendo de la edad de su hijo, la fiebre puede tratarse con paracetamol o ibuprofeno. Consulte a su médico para ver si puede darle alguno de estos medicamentos y para averiguar la dosis adecuada. Si se producen vómitos o diarreas, asegúrese de que su hijo beba pequeñas cantidades de líquido con frecuencia y preste atención a los signos que puedan revelar la presencia de deshidratación, como una cantidad de orina menor de la habitual.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre si la vacuna debe posponerse o evitarse
  • si tras la vacunación se produce algún problema

VPH

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es una enfermedad de transmisión sexual que provoca verrugas y cambios en el cuello del útero que pueden derivar en cáncer del cuello del útero.

Se recomienda administrar la vacuna a las niñas de 11 o 12 años, así como a las niñas mayores no vacunadas. Se administra como una serie de tres dosis a lo largo de un periodo de 6 meses.

Por qué se recomienda la vacuna

Como el VPH puede causar problemas graves, como verrugas genitales y cáncer del cuello del útero, es importante administrar la vacuna para impedir la infección y evitar que el VPH se propague. Funciona mejor si se da antes de que una chica sea sexualmente activa.

Riesgos posibles

Los efectos secundarios suelen ser fiebre baja y sensibilidad, inflamación y enrojecimiento en el lugar de la inyección. Después de la vacuna también puede producirse mareo, desvanecimiento, náuseas y vómitos.

Cuándo se debe retrasar o evitar la vacunación

  • si su hija está actualmente enferma, aunque un simple resfriado o una enfermedad leve no deberían impedir la vacunación
  • si su hija tuvo una reacción alérgica a una dosis anterior de la vacuna contra el VPH
  • si su hija ha tenido alguna reacción alérgica grave a la levadura
  • si su hija está embarazada
  • si su hija tiene algún trastorno hemorrágico (consulte a su hematólogo)

Cuidados que precisa su hija tras la vacunación

Su hija puede experimentar fiebre, dolor y cierta inflamación y enrojecimiento en la zona donde recibió la inyección. El dolor y la fiebre pueden tratarse con paracetamol o ibuprofeno. Consulte a su médico para saber qué dosis debe administrarle.

Cuándo llamar al médico

  • si tiene dudas sobre si la vacuna debe posponerse o evitarse
  • si tras la vacunación se produce algún problema

Calendario de vacunaciones

Este calendario de vacunaciones es una referencia útil que puede ayudarle a controlar qué vacunas necesita recibir su hijo y cuándo.

Tipos de vacunas

Actualmente existen cuatro tipos de vacunas:

  1. Los virus vivos atenuados (debilitados) se utilizan en algunas vacunas, como la del sarampión, paperas y rubéola (SPR).
  2. Las bacterias o virus muertos (inactivados) se utilizan en algunas vacunas, como la VPI.
  3. Las vacunas con toxoides contienen una toxina producida por la bacteria. Por ejemplo, las vacunas de la difteria y el tétanos son vacunas con toxoides.
  4. Las vacunas conjugadas (como la vacuna contra Hib) contiene fragmentos de bacterias conjugados con proteínas.

Vacunas para viajar

La información específica de las vacunas que necesitan los que viajan a los diferentes países del mundo puede obtenerse directamente en los Centros para el control y la prevención de enfermedades de Estados Unidos (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) o en los Centros de vacunación internacional. Pregunte a su médico si desea más información.

Dependiendo del tipo de viaje y su duración, pueden recomendarse ciertas vacunas. La mayoría de las vacunas deben administrarse al menos 1 mes antes del viaje. Lleve con usted el registro de vacunas de su hijo cuando realicen viajes internacionales.

Ayudar a los niños cuando tiene que recibir inyecciones para vacunarse

A veces es difícil decir quién tiene más miedo a las vacunas, si los padres o los hijos. Las ideas que se dan a continuación pueden ayudar a que el procedimiento resulte más fácil para todos:

  • Explique a los niños mayores lo que va a ocurrir y que la vacuna va ayudarles a mantenerse sanos.
  • Explique a los más pequeños que está bien llorar, pero anímelos también a ser valientes.
  • Procure que su propia actitud sea tranquila. Su hijo puede percibir su preocupación.
  • Suele ayudar distraerlos en el momento del pinchazo. Puede probar a hacer que los niños cuenten, canten una canción con usted o miren a otra parte (quizá a un cuadro de la pared). Podría también explicar un chiste o hacer un comentario divertido en el momento.
  • Elogie a su hijo cuando ya haya recibido la inyección.
  • Piense en hacer algo divertido después. Una visita a un parque infantil a continuación puede hacer que toda la experiencia de la vacunación sea algo menos desagradable.

Aunque tanto a usted como a su hijo puede inquietarles pensar en las vacunas, recuerde que las vacunas son una de los mejores medios para protegerse de las enfermedades contagiosas.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2008


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Institutos Nacionales de la Salud
Centros para el Control y la Prevencion de Enfermedades

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